lunes, 15 de marzo de 2010

El sueño de un sol y de un mar y una vida peligrosa cambiando lo amargo por miel y la gris ciudad por rosas. Te hace bien, tanto como hace mal te hace odiar, tanto como querer y más. Cambiaste de tiempo y de amor y de música y de ideas. Cambiaste de sexo y de Dios de color y de fronteras. Pero en sí, nada más cambiarás y un sensual abandono vendrá y el fin. Y llevas el caño a tu sien apretando bien las muelas. Y cierras los ojos y ves todo el mar en primavera bang, bang, bang hojas muertas que caen. Siempre igual, los que no pueden más se van.

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